27 marzo 2009

Sobresueldo secreto

La crisis nos afecta a todos, también a los parlamentarios. No sean estrechos de parietales que con los hasta 156.000 euros anuales que cobran sus ilustrísimas, es razonable el agobio a fin de mes. Algunos diputados además, de tanto aporrear la mesa mientras que el oponente habla, traspasan la barrera de lo interpretativo para convertirse en verdaderos primates encorbatados, justificando así el particular salario mínimo interprofesional de sus parásitas señorías.
No caigamos todavía en el insulto, que ya caeremos, porque la vida está muy cara. Aunque los cafés cuesten ochenta céntimos, algunos placeres son mayores en el gasto que la ignorancia de Zapatero. Viajar por ejemplo, cuesta un dinerito, aunque no debe importar. El viajante, allá donde va, encuentra cultura y aunque los monos con toga sigan siendo monos, nuestro españolismo testicular nunca debe permitir primates asilvestrados como representantes del pueblo. Sucede en este caso que los representantes ya gozan del "todo incluido" a costa del dinero público, que paga, sin el consentimiento de los dueños, los llamados "viajes de amistad", gracias a los cuales alguna señoría ha recorrido medio mundo y parte de la otra mitad. No ha sido en vano, en los discursos se nota lo mejor de cada casa.


Dietas, costes de alojamiento para los residentes fuera de Madrid, y algún gastillo extra para gasolina y tabaco, completan el jornal de un representante del pueblo, 25 veces superior al salario mínimo interprofesional del que son usuarios perpetuos cientos de miles de residentes del pueblo representado.

Ahora que los insultos empiezan a ser inevitables, decido guardarmelos unas líneas, porque todo lo malo tiene su parte buena. Hoy, los 350 escaños del Congreso de los Diputados han sido ocupados al completo por sus señorías. Una azaña excepcional que ni los más viejos del lugar recordaban y cuya excepcionalidad ha provocado algún trastorno profesional a terceros implicados. La prensa, acostumbrada a trabajar con espacio, lo ha tenido peliagudo para cuestionar a algún ex ministro acerca de unos muertos perdidos. Difícil en los pasillos y prohibido en la cámara. En un alarde democrático, el presidente Bono, tirando de normativa, ordenaba a los ujieres el desalojo civil de la sala. De todos, de los que estaban allí presentes, que abondonaban sorprendidos la tribuna de los invitados y del resto de nosotros, que fuimos privados del derecho a conocer las actividades políticas de nuestros representantes, con las cámaras de televisión sordas, apuntando al techo. Ni cuando Tejero pegó los tiros.
Una sesión secreta para aprobar de forma casi unánime (el carácter secreto no permite conocer el voto de cada diputado, aunque solo Llamazares declaró con anterioridad su negativa) una normativa que permite a diputados cienmileuristas ejercer otras actividades laborales al margen de la parlamentaria, siempre que la privada no interfiera en la pública. A no ser que les paguen por respirar, parece difícil compaginar el sector privado con las responsabilidades "teóricas" exigibles a un cargo público de tan alto rango, aunque las reiteradas ausencias al Congreso hacen sospechar que eludir más oligaciones no debe ser una tarea dificultosa.
A ciegas, sin luz ni taquígrafos y nuevamente sin el consentimiento del representado, los representantes se legalizan el sobresueldo. La mayoría podrá continuar dando conferencias bien remuneradas en centros educativos privados y escribir pseudo artículos periodísticos en panfletos mediáticos afines. Mi paisano Michavila seguirá al frente de su auditoría y Acebes en CajaMadrid, confabulando contra Blesa en favor de Aguirre.


Ahora sí: pandilla de sinvergüenzas.

2 comentarios:

octubre-rojo dijo...

Pablo que le vamos hacer seguimos viviendo en un pais de borregos, tenemos una clase politica corrupta bajo un sistema ya de por si corrupto (joder que repetitivo), pero aqui nadie protesta, tenemos cai un 20% de paro y los sindicatos amarillistas se dedican a darse palmadas mutuas, tenemos un partido que da pucherazos e ilegaliza ideas y la supuesta izquierda estatal se calla la boca pero bueno que le vamos hacer si somos asi, ovejitas que seguimos el rebaño y a todo aquel que levanta la voz, lo acusamos de radical o de terrorista en potencia para eso estan los perfiles no?¿

Todo esta ligado en este sitema corrupto y que todo corrompe, ante lo cual queda una muy buena vacuna , no colaborar ni participar, luchar lejos del parlamento y nunca tocar las urnas .

un saludo compañero

Pablo Maza dijo...

Yo todavía tengo esperanzas. No creo que todos los políticos sean carroña, aunque en los más altos rangos abundan. Además, para cambiar too esto, creo que es muy necesario acercarse a las urnas. Hay partidos políticos, minoratarios pero peleones, que promoeven una revolución desde dentro. Yo creo en esa revolución, tú sin embargo apuestas por la revuelta popular en las calles. No es la única diferencia. Yo creo que ambas son necesarias e incluso complementarias (siempre la calle supeditada a la palabra), tú (es mi opinión y nada más) solo crees en una de ellas y hasta piensas que la otro puede resultar nociva.

De todas formas, siempre se agradece el entusiasmo y las ganas de luchar de los compañeros comunistas.

Un saludo de un moderado.....supongo