01 agosto 2010

Mujeres Ricas



Vivimos en crisis aunque no todos se hayan dado cuenta. Hay unos pocos privilegiados que siguen haciendo acopio de riqueza. Esos mismos que van a galas benéficas, organizadas en restaurantes de lujo y disfrazados de dinero en tela, con la última mierda en la mano para que otros ricos jueguen a las subastas en pos de los más necesitados. Algo así como comerse las gambas y regalar las cabezas.

Decía Wyoming con la maldad habitual, que los ricos son el referente de la clase media y sus vidas las que todos desean. Como uno se excita más cuanto menos sexo tiene, los ricos se han puesto en el escaparate a enseñar las vergüenzas y sorprendentemente nos hemos quedado mirando. La causa de esta crisis es precisamente la obscenidad de esos pocos que se reparten la riqueza de todos y cuya desvergüenza ahora les permite dejarnos girar la cabeza para que veamos en imagen digital y con sonido envolvente como nos dan por culo. Pero el capitalismo ha podrido tanto al ser humano que en lugar de matar al violador, miramos fijamente con la esperanza de algún día estar al otro lado.

La riqueza garantiza el control de la las opiniones, y los poderosos han implantado un pensamiento único que les mantiene indemnes; lo suficientemente lejos para que nadie les pueda tocar y lo suficientemente cerca para que todos les puedan desear. Para la mayoría salir de la crisis es revivir ahogado por una hipoteca, con un sueldo mísero y unas condiciones laborales cada vez más precarias, pero al fin y al cabo ese es el punto de partida del sueño capitalista que les han prometido y que con casi todo seguridad nunca alcanzarán. Una casa de mil metros cuadrados con muebles blancos, un divorcio prematuro con buena pensión y un marido que deja un bonito cadáver y una mejor herencia. Un perro en el jardín y un par de niños rubios y políglotas. Una vida de muchos continentes y poco contenido.

El capitalismo es como la religión; un modelo que se ha demostrado a sí mismo fracasado, pero que subsiste gracias al aborregamiento de las masas y un paraíso prometido a donde ni siquiera llega Dios. Las mujeres ricas se ponen en el escaparate porque en tiempos de crisis los sueños son más fuertes y se llama con Iphone.

29 julio 2010

La vieja Cataluña

Lejos quedan ya los años donde el Madrid cañí y provinciano miraba con envidia los aires vanguardistas de una Bercelona que paseaba modernidad y transgresión por Europa. Lejos quedan los días oscuros donde intelectuales de todo el país viajaban a Barcelona en busca de una ciudad colorida que parecía ir siempre por delante del resto. Pero los aires de cambio empezaron a brotar en la vieja capital y en pocos años Madrid, se afanó en limpiarse la cara hasta transformarse en una de las ciudades más activas del continente. Aunque la lógica dice que el ascenso de A no conlleva necesariamente el descenso de B, ahora las provincias se han mudado a Bercelona y a su cara, antes brillante y estilizada, le han empezado a salir arrugas.
Como la vieja gruñona que protesta por el pañal mojado, ha sido el Constitucional mearse en el Estatut y darse cuenta la señora del maltratao a los toros, unos trotes que a su edad, salvo que se llamen correbous y con acento catalán, ya no son aconsejables. Como la vieja que no recuerda su juventud, se olvida el Parlament de Cataluña que las corridas de toros son una tradición ancestral que no entiende de regiones ni naciones, y el arte en el albero lo ha sido siempre aquí i també allá. Los movimientos nacionalistas e independentistas, tan lícitos como antaño lo era la tauromaquia, ya tienen réplica para el batacazo estatutario y anque como dijo Puigcercós, "Cataluña es hoy una sociedad mejor", la buena tierra prometida de los que quieren ser parte y no todo, ya tiene a sus propios exiliados desfilando por la frontera. Un paso importante para cualquier nación.

26 julio 2010

Hasta siempre Raúl



A no ser que algún bajito culé diga lo contrario, hoy se marcha de casa el mejor futbolista español que jamás se haya visto por estos lares. Y aunque los Xavi e Iniesta se empeñen en rechistar, para los que empezamos a ver fútbol con el 7, aunque sea blanco y no nos agraden los tonos claros, Raúl siempre hablará más alto. Para el papel quedarán los títulos, los partidos jugados, los ganados y también los perdidos y para el recuerdo la imagen de un hombre que superó el plano deportivo hasta convertirse en un ídolo social, siempre ejemplarizante para los niños que jugábamos a ser como él. A pesar de no desfallecer nunca, de pelear como el día que Valdano le hizo debutar todavía imberbe, el tiempo que no perdona ni a los más fuertes, le negó la gloria con la selección al más rojo de todos y le condenó a ver el fútbol desde el banquillo. Raúl es un pedazo más de la historia del Real Madrid y aunque otros hubieran dado un golpe en la mesa reclamando autoridad, él, sabedor de que la historia no se compone de un solo trozo, siguió ejerciendo de capitán en silencio aunque algunos se empeñaban en mandarle a la reserva. Lo más fácil hubiera sido retirarse en el Madrid, disfrutando de su condición de venerado, pero como Raúl es toro y no vaca sagrada, se marcha renunciando a un descanso merecido para volver a ser un novato de 33 años. Las piernas son más viejas pero el espíritu perdura y como los grandes no necesitan suerte, simplemente, hasta siempre Raúl.

21 julio 2010

La gloria del ladrón



Comentaba Jesús Vázquez, todavía con la mitad del país cachondo, su deseo de que Interviú, después de estrenarse, continuara alternando teta con pectoral en la portada. O el presentador se explicó mal o el semanario amarillista debe pensar que la teta mejor joven y firme y el pectoral no tanto. Con la líbido todavía en auge y esperando la próxima descarga de testosterona musculada, la revista le ha pegado una patada en los genitales al lector, cuando estaba a punto de meterla. Lo que no haría ni un grupo de sesenteras ebrias en una despedida de soltera, lo ha hecho Interviú y ha sacado los billetes a cambio de que Julián Muñoz, aka cachuli y ladrón de prometedora carrera, sacara la picha. Aunque en su atrevimiento de enseñar está mi derecho de criticar, ya que no puedo asegurar que a su edad mi desnudo vaya ser mucho mejor, voy a ahorrarme los símiles de mustio y me centro mejor en el como.

Si Julián Muñoz se declaró insolvente para devolver lo robado, ¿cómo es posible que pueda costearse en Formentera un tostado al sol en yate?. Si hablar de estética resulta difícil con semejante panorama, hablemos de la ética de contemplar al ladrón viviendo la dolce vita mientras la mitad del país pierde su casa por ser honrado. Hablemos de la responsabilidad de los medios de comunicación y de la pérdida de sus funciones. ¿Cómo hemos pasado del formar e informar, al objetivo único de un entretenimiento ni ético ni estético? Desde el momento en que Hearst hizo de la prensa un negocio muy lucrativo, los ciudadanos estamos huérfanos del derecho fundamental de unos medios de comunicación responsables que en lugar de apostar por la formación, lo hacen por la empresa sin importar a quien hacen ricos, siempre y cuando ellos lo sean aún más. Pero si el emisor y el receptor son culpables, el interlocutor que permite la comunicación entre ambos lo es aún más. El negocio no existe sin clientes y ahí estamos nosotros, impasibles, retozando en un enorme contenedor de vísceras, haciéndonos cómplices de la vanagloria de los sin vergüenzas de plató, a los que convertimos en referente. Al fin y al cabo ya es por todos conocidos en este país eso del si fuera yo también lo haría.

19 julio 2010

Un año después

Hace algo más de un año, un semejante de los que ahorcaban en los árboles del gran Estado de Mississippi llegó a la Casa Blanca y no para limpiarles las botas a ningún vaquero loco.
El mundo celebró el advenimiento de Obama y como fui uno de los que se apuntó a la religión, ahora que ya ha soplado las velas de prórroga, toca pedirle cuentas al mesías.
A los racistas les deben quedar pocos argumentos (si alguna vez tuvieron alguno) porque el político negro ha resultado ser igual que el político blanco y cuando el país abrió las piernas, la metió hasta el fondo y allí dejó abandonadas las promesas de cambio.

Tal y como dijo, Obama retirará las tropas de Irak a finales de agosto, pero tal y como prometió y de momento no ha cumplido, la situación en el país lejos de mejorar, sigue chorreando sangre por la boca. Tal y como dijo, Obama le ha plantado cara a la mafia sanitaria y liberal, consiguiendo cobertura médica para 36 millones de ciudadanos que hasta entonces morían en las puertas de los hospitales, pero tal y como prometió y no ha cumplido, los 15 millones de inmigrantes que trabajan en el país sin permiso de residencia, seguirán muriendo porque la vida para ellos es demasiado cara. Tal y como dijo, Obama ha impulsado la diplomacia por encima de los balas del vaquero loco, suavizando el tono del discurso con los países árabes, pero tal y como prometió y no ha cumplido, lejos de internacionalizar el diálogo más allá de los turbantes, ha seguido disparando las balas en América Latina, implantando cinco bases militares en la frontera amiga de Colombia, rememorando así el viejo estilo de los Somoza, los Allende y los Baptista. Tal y como dijo, Obama prohibió la tortura por decreto y anunció el cierre del campo de concentración de Guantánamo, pero tal y como prometió y hasta la fecha no ha cumplido, la lucha contra el fantasma terrorista sigue amparando la violación de los derechos humanos en los vuelos de la CIA y las cárceles secretas que la agencia tiene repartidas por todo el territorio amigo. Guantánamo aún sigue operativo y su hermético funcionamiento no augura nada bueno. Obama prometió cambio y apenas ha girado un poco la cabeza. En un mundo instantáneo como este, el Presidente va perdiendo brillo al minuto que pasa y muchos son ya los que han abandonado la religión pegando un portazo.
Yo todavía seguiré aquí, esperando al prometido, sentado en la última fila más cerca de la puerta que del atar, al lado de unos viejos amargados que llevan 2012 años esperando a que aparezca el suyo.

29 junio 2010

Imagine




Imagine vivir en un país donde la justicia social fuera ley. Un lugar donde aquellos que trabajan por el bien comunitario fueran respaldados por las instituciones públicas, aunque estas no recibieran retribución a cambio. Imagínelo y ahora recuerde que vive usted en España, esa que llaman del bienestar y que se sustenta con cuatro ladrillos mal puestos pero muy bien pagados. Como en este país el estar bien depende del número de zanjas que colapsen la ciudad, va a tener razón el alcalde y de Madrid al cielo y con tráfico denso. El modelo faraónico que le ha valido tres mayorías absolutas, ha entregado el poder local a Caja Madrid y el resto de las instituciones bancarias. No en vano son los mecenas que hacen viable la funcionalidad de un ayuntamiento endeudado hasta las cejas de Gallardón.
Quizás porque no entran dentro del cuerpo electoral o quizás por plantear un modelo diferente al establecido, el colectivo del Patio Maravillas se han convertido en los mayores enemigos de la democracia en Madrid. Por el legítimo derecho de ocupar lo inocupado, por rehabilitar uno de esos edificios abandonados que favorecen la especulación y transformarlo en un centro social, por organizar talleres didácticos gratuitos y por orientar a decenas de inmigrantes sin recursos, el Patio Maravillas fue desalojado porra en mano y sus representantes perseguidos por una justicia que no tiene nada de social. Imagine que vive usted en un país civilizado y a continuación abre los ojos, mire a su alrededor y empiece a contar ladrillos.

15 junio 2010

Llegados

De Paraguay llegó un día la señora que cuida de tu madre porque tienes cosas mejores que hacer. De Rumanía llegó un día el chico que pone alquitrán en las autopistas que el Ministro Blanco inaugura orgulloso ante la prensa. Y con él también vino su mujer, que se ensucia con las babas de otros por 20 euros el servicio.
De un pequeño pueblo de Etiopía llegó un día a la España prometida, el hombre que recoge las fresas en los invernaderos de El Ejido porque a los españolitos les duele mucho la espalda. Y con un visado de turista llegó un día para quedarse la mujer que 4 años después parió a su primer hijo español. Y España le quería tanto que un día se lo devolvió en una caja de pino, con una medalla al "honor" de morir por su patria, aunque nunca la sintiera del todo suya. La señora que limpia la casa, el obrero polaco de bajo coste y la chica que por 600 euros al mes pasa doce horas al día sirviendo hamburguesas. Y los anuncios humanos de venta de oro que el Ayuntamiento de Madrid prohibió por parecerles poco dignos, también llegaron un día a España con el legítimo derecho de progresar que a todo ser humano se le debiera permitir. Este es un país intolerante que se pinta la cara cuando el bolsillo le permite explotar a los que vienen de fuera, atraídos por una bonanza de la que difícilmente formarán parte. La España racista del "me están quitando el trabajo", pretende esconder los prejuicios hacia un color, unas ideas o unas costumbres que como ajenas, en lugar de complementarias, son percibidas como invasoras, porque así es más fácil echarle la culpa cuando se necesita alguien a quien culpar. La inmigración no es más que la respuesta a una demanda del mercado, por incompareciencia de los nacionales, poco dispuestos a trabajar según en que condiciones. Culpar al que viene de perder su integridad en un puesto de trabajo poco íntegro, es la forma que tienen algunos de descagar la frustración personal contra el blanco más fácil de todos.
Este país olvida y el nivel de desmemoria histórica rebosa, su pasado emigrante , de exiliado por fuerza mayor y de culpable de todo. Y es que los hombres, racistas de condición, a la hora de ser cabrones, paradójicamente, son todos iguales.